Torquemada

 


Pues hay que quemarlo. Buscar todas las biblias por las casas, arrancar este volumen de pecado, cercenar el miembro putrefacto...

Hasta ponerlo todo a la altura del "otro mundo", y que nada quede en éste: belleza demasiado sugerente, placer con tintes de lujuria, risas irreverentes, mezquinas, locas...

Esta es la crítica de Nietzsche al cristianismo.



Comentaris